lunes, 13 de junio de 2011

El propósito de Dios al crearnos.


El propósito de Dios al crearnos.
Jesucristo, El Hijo de Dios vino a este mundo para sacar a la luz la vida y la inmortalidad por el evangelio (2Tim.1:10). Con toda claridad de esto deducimos que el propósito de Dios al crearnos en este universo tan espectacular era la vida y la inmortalidad, pero que sin embargo el pecado del hombre lo echó a perder. La clase de vida que hoy experimentamos dista mucho de ser el propósito de Dios, ya que esta existencia prosigue a la sombra de la muerte. Sin embargo para los que han experimentado la vida resucitada del Señor Jesucristo por creer en el evangelio, la vida y la inmortalidad empieza a revelarse delante de sus ojos.
La definición de vida tiene alcances gigantescos ya que el pecado ha sido derrotado, por ejemplo en el creyente quien ya no vive con la culpa, no gasta su energía en compensar esta culpa  y es libre para poner en acción el potencial de criatura de Dios;  de la misma forma no gasta su energía en buscar aceptación sino que al sentirse seguro de ser un hijo amado de Dios durante todo el tiempo, desarrolla  al máximo el potencial creativo a través de sus dones y talentos; se convierte  además en una persona de  visión por cuanto sabe lo que Dios tiene preparado en la instauración de su Reino(“Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.” 2Pedro 3:13)
La vida y la inmortalidad ha sido desde el principio el plan de Dios al crearnos, y no ha “escatimado ni a su propio Hijo”(Ro. 8:32) con tal de no echar a perder su maravilloso plan.  Si ahora que vivimos bajo la influencia de un mundo pecaminoso sus hijos alcanzamos medianamente la vida y la inmortalidad como no lo será en la restauración completa de Su reino en donde libres para siempre del poder del pecado y la muerte la vida verdadera se expresará  plenamente.
Si hoy como hijo de Dios puedes ver lo que Dios puede hacer con tus dones y talentos en libertad, como nos sorprenderemos lo que llegaremos ha hacer en el Reino de Dios por la eternidad.

sábado, 21 de mayo de 2011

La persona completa

 
El ser humano fue creado con un espacio en su alma para el Espíritu de Dios, es por esto que nuestros primeros padres fueron creados completos ostentando en ellos El Espíritu de Dios Satanás engaño a nuestros primeros padres ilusionándoles que ellos podrían ser sus propios amos y que no necesitarían de Dios, y cuando estos le creyeron descubrieron que quedaron desprovistos del gran Espíritu de Dios, y descubrieron también que el apoyarse en su gran sapiencia, en vez de llevarles al éxito terminó esclavizándoles al pecado, y más aun cautivados por el diablo.

 La verdad es que Dios nos creó para qué funcionáramos con Su Espíritu y de esta manera llegáramos a experimentar la verdadera vida, no como títeres de Dios, sino como personas completas que por su Espíritu aprendemos a elegir su voluntad. Su Espíritu es parte fundamental de nuestra Identidad quien nos comunica gozo, amor, paz, y muchas riquezas espirituales más, por medio de las cuales experimentamos una vida verdadera.
 Lo que Satanás logro es quitarnos la vida completa llevándonos a depender únicamente de nosotros mismos,  mostrándonos lo atractivo del pecado como la vida de disfrute y la que satisface, pero el final siempre es destrucción. Es por esto que El Hijo de Dios vino a este mundo para darnos Su luz para que de esta manera podamos ver las obras de Satanás, y esto lo descubrimos cuando le permitimos que El Señor venga a nosotros; y El solo viene cuando aceptamos el sacrificio expiatorio de la Cruz de Cristo, por medio del cual nos presenta delante de Dios Justos, limpios y santos.

viernes, 20 de mayo de 2011

El fin del mundo

            
Tristemente muchos movimientos religiosos se afanan  por descubrir cuando vendrá el fin del mundo para predecirlo y llamar la atención, y todos estos lo hacen  con un espíritu anticristiano, porque el verdadero cristiano pone su afán como testigo de Cristo en rescatar a los que están esclavizados por el pecado y cautivados por el diablo, es decir tienen el mismo anhelo de Jesús que muchos sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, por eso cuando El habló de las señales del fin dijo: “que es necesario que sea predicado el evangelio del Reino de Dios en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mt.24:14).
El anhelo de Jesús para su pueblo es que estemos preparados; porque El Hijo de Dios vendrá a la hora que no pensáis, preparados significa que estemos unidos a Él, y haciendo su voluntad y esforzándonos para rescatar con Su evangelio a quienes todavía están sumidos en el pecado y atados a Satanás. Entonces el verdadero cristiano no tiene su enfoque en el fin, sino en rescatar a los perdidos que hoy todavía tienen esperanza.

miércoles, 18 de mayo de 2011

El Estado como Salvador.


El Estado Como “Salvador”

Nuestra querida nación del Ecuador  se encuentra teniendo al Estado como su única esperanza para salir de la situación caótico en la que se encuentra y también de su única esperanza para alcanzar prosperidad futura.
El Estado es una de las esferas necesarias para el convivir exitoso de una nación  de cuya función eficiente nos aprovechamos todos viviendo en un ambiente de orden y de paz. Su función es la de proveer de orden y de seguridad interna y externa a la nación. Sin embargo una nación no se compone solo de la esfera del Estado, sino de otras esferas que también gozan de autoridad dentro de su jurisdicción y estas son: La Familia, La Iglesia, y La Comunidad.
La familia por siglos ha tenido el rol dado por Dios de formar el carácter de los hijos por medio del amor, el trabajo, la enseñanza moral y la disciplina, sin embargo a través del deterioro familiar la Iglesia y el Estado por medio de la educación privada y pública han ido tomando algunas de estas responsabilidades familiares. También la Iglesia ha descuidado su rol de la instrucción del evangelio y de la ley moral a las familias, por lo que es el Estado el que está decidiendo lo que es correcto e incorrecto en cuanto a la justicia. No nos confundamos, el Estado puede administrar justicia pero no determinar los “nuevos valores” a cambio de los principios trascendentes y absolutos universales.
Esta situación que estamos viviendo como país pone en peligro el bienestar de nuestra nación por cuanto el Estado está tomando un rol para el que no fue creado ni tampoco está preparado.
Por esta razón es urgente que la esfera familiar y de la iglesia asuman su responsabilidad a la luz de las Escrituras y no carguemos sobre el Estado, ya que si este sigue tomando estas responsabilidades terminará asumiendo el papel de Dios y terminaremos en un estado totalitario, ya que el poder corrompe al mejor intencionado.


Por Santiago Gomezcoello